Sissy Engl

Mi vida entera siempre ha sido todo por accidente.

Libro electrónico: 3,99 €

Sissy Engl figura entre las artistas que marcaron la vida cultural de Múnich en la segunda mitad del siglo XX. Como cantante, actriz y coreógrafa, trabajó con Holiday on Ice, en escenarios teatrales, en el cine y en la televisión. Junto con su compañero de muchos años, Peter Mühlen, fundó en 1980 la “Mandolin Motions Einstein Show Academy”, que durante décadas siguió siendo una referencia estable en la escena cultural muniquesa.

La entrevista, realizada en el verano de 2012 en las instalaciones de la Show Academy, ofrece una mirada a una vida extraordinariamente polifacética: a sus éxitos y provocaciones artísticas, al trabajo en papeles que van de Sartre a Arrabal, a encuentros con personalidades conocidas de la escena muniquesa y a experiencias personales que la han marcado.

Al mismo tiempo, Sissy Engl habla de su tiempo compartido con Peter Mühlen, cuyas últimas declaraciones públicas guardan una estrecha relación con esta conversación. La entrevista abre así una ventana a una artista que contempla su vida con apertura, humor y una claridad notable.

Muestra de lectura

El siguiente extracto proviene de la entrevista completa, que fue publicada en la publicación.

Sissy Engl: ¡Wecker es un músico estupendo! Y es una persona muy inteligente, ¡de verdad tiene mucho talento!

HAMCHA: Hay una historia con Konstantin Wecker. Me pareció muy interesante cuando la mencionaste la última vez.

Sissy Engl: Sí. – Sí, el Konstantin…

HAMCHA: Creo que entonces volvemos al cabaré…

Sissy Engl: Sí, sí. – La historia de Konstantin Wecker fue simplemente que Günter Knoll me dijo, al principio, que tenía un cantautor realmente estupendo, que venía en ascenso, y que aún oiría hablar de él. Había sacado un disco, «Weckerleuchten», y él nos haría la música. ¡Eso es genial! Ven conmigo, tienes que escuchar la música. La escuché; no me dejó boquiabierta, pero tampoco me pareció mala. Yo no era muy de cantautores y esas cosas… Me daba igual, en realidad. Y a Konstantin Wecker se le encargó hacer esa música para las muchas obras que estábamos haciendo. Desde el principio. Y ensayamos durante semanas y meses, y redecoramos toda la casa y hicimos otras cosas. Luego alquilamos la zanfona, y por fin llegó la fecha. ¡Ahora hacemos las grabaciones con Konstantin Wecker! – Konstantin Wecker no se presentó; pagamos la zanfona para nada. Tuvimos que pagarla. Y Günter Knoll se enfadó bastante. La excusa de Konstantin Wecker fue que se había lesionado un dedo o no sé qué, que estaba de viaje, así que no podía venir en ese momento. – Tuvimos que aplazar el estreno. Una semana después se acordó que Konstantin Wecker vendría al cien por cien y grabaría entonces la música con nosotros. Entonces vino Konstantin Wecker, de verdad con su banda. Fuimos allí y él fue amable y simpático… Y entonces dice —Peter Mühlen era el director—: «Bueno, Peter, ¿qué se supone que hagamos ahora?»